viernes, 10 de agosto de 2012

La historia de Douglas Álvarez

Douglas Álvarez es, para la Junta Directiva de esta organización, el “modelo de Fundailusión”. Entre muchos motivos de este honor, está el haber sido sujeto de la primera ilusión cumplida de nuestra historia. Más recientemente, Douglas fue uno de nuestros representantes en la 1era Convención Mundial de Jóvenes con Cáncer y Sobrevivientes, realizada en Ecuador este año.

En el marco del noveno aniversario de Fundailusión, quisimos dar a conocer la historia de Douglas, ya que nuestro querido modelo ha estado involucrado en algunos de los hechos más importantes de nuestra vida como institución. Historia que presentamos a continuación:




Ya con 22 años, Douglas Álvarez sonríe al recordar su adolescencia, transformada en una lucha a campo abierto contra el cáncer. A los 11 recibió la noticia: tenía un tumor en el tallo cerebral que amenazaba su locomoción y funciones regulares, aparte de la vida. De inmediato empezó con el protocolo recomendado: quimioterapia, radioterapia y un gran número de cirugías en el Hospital J.M. de Los Ríos, en Caracas.








Fue en 2003, cuando ya Douglas tenía muchísima experiencia en las salas de oncología y en el tratamiento, cuando nos conoció. Así nos lo relata: “Estaba en el hospital recibiendo tratamiento. Estaba en mi cubículo arropado de pies a cabeza escuchando música. En eso escucho la bulla. Llegó Fundailusión al hospital, no los conocía. Entró la Sra. Silvia (Zampaloni) a mi cubículo, me retiró la cobija de la cara y me animó a levantarme y a compartir con ellos”.




Y el chico, junto a José Bolívar, fue elegido para ser protagonista de la primera ilusión cumplida de la fundación: tocar las nubes. Para esto, la Junta Directiva llevó a los chicos a una compañía de helicópteros y el grupo completo disfrutó de una vista privilegiada del valle de Caracas. Y los chicos cumplieron su sueño de tocar las nubes.

Douglas reflexiona sobre ese día y nos indica “yo quería tocar las nubes porque yo pienso y me digo a mí mismo que el cielo es bello, que todos deseamos alcanzarlo y es hermoso. El día que nos toque partir sé que seremos felices allá arriba”.



En el transcurso de los años Douglas se hizo muy cercano a la fundación. En especial, el chico desarrolló una cercana amistad con Silvia Zampaloni, quien le invitaba a almorzar a menudo, según recuerda Douglas. Silvia Zampaloni fue nuestra fundadora, quien tiempo después de haber dedicado todo su amor y esfuerzos a construir una fundación que ayudara a los niños con enfermedades graves, murió de cáncer, tras una recaída. Zampaloni se había inspirado en su propia enfermedad y supervivencia para fundar, junto a sus amigas Marta Plaza, Lícita Levy y Claire Ruah, una fundación que le diera a los niños enfermos ánimo para superar sus problemas de salud. Los niños que ella veía en las Salas de Oncología.


El día en que Douglas se enteró de la muerte de nuestra fundadora fue difícil para él: “Creo que esa noticia fue la que más me afectó, yo estaba en el Hospital (J.M. de Los Ríos) recibiendo el tratamiento. Ya el hospital había mejorado y ya no había cubículos sino sofá camas. Me acuerdo que llegó la fundación y se me acerca la Sra. Licita a saludarme pero no veo a la Sra. Silvia. Le pregunté a la Sra. Licita por la Sra. Silvia y me dijo con estas palabras: “Ya ella no está con nosotros”. En el momento quedé en shock porque entendí que había fallecido. Me sentí tan triste que estaba en el compartir, Fundailusión estaba entregando premios y regalos y yo ni pendiente ni interesado estaba en los regalos porque la noticia me cayó completamente mal. Me hizo sentir full triste. Y hoy la sigo recordando. Hace poco encontré una foto vieja que tengo con ella y la uso como protector de pantalla. Y cada vez que prendo la computadora le hablo a la foto”.

Douglas también reconoce su cercana amistad con nuestra junta directiva. “Todos han sido grandes personas, la Sra. Licita y la Sra. Claire. La Sra. Martha me ha adoptado como su hijo. Estuvo conmigo en mis dos últimas operaciones”.

Luego de 7 años de difícil tratamiento Douglas obtuvo su recuperación: “El día que cumplí 18 años me entregaron el examen que me indicaba que estaba 100% curado. Digo que ése ha sido el mejor regalo de cumpleaños que me han dado”.

Todas estas experiencias fueron compartidas por el joven en la 1era Convención de Jóvenes con Cáncer y Sobrevivientes, llevada a cabo este año en Quito, Ecuador. Douglas fue uno de los representantes de Venezuela en la Convención y Fundailusión lo apoyó en el viaje y en los gastos. En su participación en el encuentro, Douglas insistió en los beneficios para el paciente oncológico de contar con el apoyo emocional de otras personas, y reconoció en varias ocasiones nuestra labor.

En nuestros 9 años de vida, la labor que hemos realizado no hubiera sido posible sin chicos como Douglas. Hemos construido una bella comunidad de chicos, sus padres y representantes; y nos alegra ver a algunos de nuestros primeros atendidos ya adultos, sanos y felices.

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