jueves, 3 de mayo de 2012

“Mi mensaje para Quito es sobre fe y esperanza de vida. No dejar de soñar ni de luchar por lo que se quiere”

Leidy es una de nuestras representantes en el
1er Congreso de Jóvenes con Cáncer y Sobrevivientes
a celebrarse en Quito
En vísperas de nuestro viaje a Quito, Ecuador, para participar en el Primer Congreso de Jóvenes con Cáncer y Sobrevivientes, queremos dar a conocer la experiencia de una de las representantes de nuestra fundación que nos acompañará en esta ocasión. Nuestro grupo de 21 jóvenes acudirá a este Congreso a compartir sus experiencias con esta enfermedad y ser escritores de la Declaración de los Derechos de los Jóvenes con Cáncer del Mundo.

Leidy Salmerón (21) es una de estas representantes. Ella es voluntaria en el Hospital J.M. de los Ríos y apoya al área psicosocial de esta institución, en reforzar la motivación y el ánimo de los niños y jóvenes que son tratados en Oncología.

Leidy es una sobreviviente de Cáncer. En  2003 le fue diagnosticado un tumor en el ovario izquierdo, que fue tratado con 8 ciclos de quimioterapia y 4 intervenciones quirúrgicas en el mencionado hospital. Era un tumor abdominal tan desarrollado que no le permitía respirar normalmente. Sólo tenía 13 años de edad y debió dejar de estudiar de inmediato.
“Lo que más me impactó es que yo pensaba que era una gripe y que al poco tiempo me iba a ir mi casa. Y no fue así”, nos dice esta joven. Y continúa: “Lo otro que me impactó fue la pérdida de cabello. La primera vez que yo llegué al servicio (de Oncología) vi a muchos chicos sin cabello y con mascarilla. Y yo me dije: ¿será que eso me va a pasar a mí?”.

Luego de su primer ciclo de quimioterapia esto ocurrió: empezó a perder el cabello. Por lo que decidió raparse la cabeza, orgullosa. Más allá de las preocupaciones de belleza, Leidy debió madurar velozmente ante la enfermedad. Nos indica que una preocupación muy fuerte para ella era el tema económico: “Yo me preocupaba hasta porque mi mamá no tuviera (dinero) para darme un jugo natural. Yo me preocupaba porque el hospital me quedaba lejos de la casa. Yo vivo en Caracas pero los traslados son un gasto”.

Luego de los tratamientos y cirugías la sanación llegó. “Me dijeron que estaba totalmente curada a los 16 años y fue una noticia muy conmovedora. Siempre le pedía a la oportunidad a Dios de dejarme viva, no para ser alguien. Sino para no darle este tipo de sufrimiento a mi familia”.

Leidy con Zuleida Godoy, Coordinadora de Fundailusión
Dos años y medio después de dejar los estudios retornó a culminar el 1er año de bachillerato que había dejado inconcluso. Y los culminó: “Yo siempre he sido aplicada. Y me gradué hace dos años de bachiller. Esto es lo mejor que me ha pasado en la vida después de que me declararon curada”.

Actualmente es estudiante del 3er semestre de Enfermería en el Colegio Universitario de la Cruz Roja, en Caracas. Y se mantiene como voluntaria en el Hospital, brindado su experiencia a los enfermos con Cáncer, que como ella, han sentido miedo y preocupaciones ante el tratamiento y ante la enfermedad. Leidy es una líder natural para el grupo de adolescentes que reciben tratamientos en este Hospital y goza de un desenvolvimiento impresionante; cualidades que la hicieron perfecta para ser una de las representantes de Venezuela en este Congreso.

“El mensaje que llevo a Quito es que la fe mueve montañas y que perder las esperanzas es lo último que uno puede hacer en esta vida. Mi mensaje es sobre fe y esperanza de vida. Plantearse el futuro. No dejar de soñar ni de luchar por lo que se quiere”, nos dice.

Leydy  también insiste en el apoyo de los voluntarios a los padres de niños y adolescentes con Cáncer y nos indica que parte de su misión es reforzar el apoyo emocional a los papás y a las mamás que no se sienten preparados para esto, “para que sigan luchando por sus hijos porque nosotros estaremos toda nuestra vida agradecidos a ellos”.

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